Cómo comer según tu organismo

Parafraseando a Ortega y Gasset, somos nosotros y nuestras circunstancias, por ello cuando tomamos una decisión, cuando nos expresamos de una manera concreta o cuando padecemos una enfermedad, estamos condicionados no sólo por nuestra constitución innata, sino también por todo cuanto nos rodea: educación, clima en el que vivimos, emociones, tipo de trabajo… El conjunto de estas variables determinan en mayor o menor medida el equilibrio o desequilibrio que presentamos a nivel físico y/o emocional. Atendiendo al amplio abanico de condicionantes, nos encontramos antes resultados de índole muy variada, por lo que cada uno de nosotros tenemos una configuración totalmente personalizada que nos hace ser lo que somos. 

Si lo extrapolamos al ámbito de la salud, podemos observar cómo un dolor de cabeza puede deberse a múltiples causas: estrés, presión arterial, menstruación, cansancio, emociones, infecciones, hambre, inflamación… Sin embargo, pese a que en cada persona el motivo puede ser distinto, en la actualidad, se tiende a tratar los diferentes casos con el mismo método: antiinflamatorios o analgésicos. Evidentemente, en casos de inflamación, el uso de esos medicamentos está justificado, no así en otros, ya que si el dolor de cabeza está motivado por la falta de descanso, la presión arterial, por estrés o por hambre, entre otros, no tiene sentido que ingiramos antiinflamatorios buscando una solución permanente a un problema cuyo origen no radica en una inflamación, sino en la falta de conciencia al no darnos cuenta de que estamos exhaustos, estresados, o que la presión arterial está por las nubes.

De igual modo, podemos apreciar cómo hay personas que se concentran con mayor facilidad que otras, o que tienen mejor memoria, o cómo unos pueden atiborrarse de comida y no engordar, y otros sin apenas haber ingerido calorías, no dejan de aumentar de peso… La respuesta a todos estos supuestos es la misma: Personas distintas = Causas distintas. 

Lo más fácil es decir que se debe a nuestra constitución…, y sí, puede que ese sea el principal motivo, pero eso no nos exime de que intentemos obtener la mejor versión de nosotros mismos a nivel de salud. Es evidente que ante determinadas circunstancias poco se puede hacer, ya que si por ejemplo, nacemos con la piel blanca por carencia de la melanina, por más que nos expongamos al sol, no vamos a conseguir el bronceado deseado, o si nacemos con el pecho pequeño, no vamos a aumentar de talla (de forma natural), pero sí podemos mejorar las causas que provocaron tales descompensaciones. 

Tener las mamas pequeñas suele estar relacionado con la debilidad del Bazo. Desde la perspectiva de la Medicina Tradicional China (MTC) el Bazo pertenece al elemento Tierra y tiene numerosas funciones, entre ellas cabe destacar la producción de qí y xuè, esenciales para la producción de leche durante la lactancia, para la nutrición de los músculos, para la hidratación de la piel o para tener energía, entre otros. Por lo que si tenemos debilidad de Bazo, tarde o temprano, con el paso del tiempo, terminaremos teniendo algunas de esas patologías, así que ¿por qué no hacer algo para retrasarlo o, mejor aún, evitarlo?

Si cada persona es distinta porque responde a factores distintos, cabe destacar que no todos nos tenemos que alimentar de la misma manera. En los países occidentales gestionamos la alimentación en términos de calorías, proteínas, grasas… Así por ejemplo, en casos de sobrepeso u obesidad se suelen aportar dietas basadas en la reducción de calorías, sin tener en cuenta cuál es la razón que nos hace engordar. Puede que sea por problemas en el tiroides, por desequilibrio en el sistema digestivo, por haber una mayor ingesta de alimentos…, pero de un modo u otro, es conveniente averiguar por qué el tiroides no está funcionando bien o por qué se produce una mayor ingesta de comida: ¿hambre excesiva, ansiedad…? Mientras no se localice el origen, es probable que las dietas proporcionadas sólo ayuden durante el periodo en el que se están llevando a cabo, corriendo el riesgo de tener efecto rebote una vez finalizado el proceso. 

Por su parte, en la MTC nos centramos en las propiedades, a nivel de MTC, que produce el alimento en el organismo, en la Naturaleza del alimento (efecto térmico que el alimento provoca en nuestro cuerpo al ingerirlo), en la estación del año en la que nos encontramos y, por supuesto, en la “configuración personal” de cada individuo, es decir, en la constitución de la persona con todas sus circunstancias. De este modo, si una fibromialgia estuviera causada por una insuficiencia de yáng de Riñón, así como por la presencia de Humedad, optaríamos por una alimentación que eliminara Humedad y fortaleciera el yáng de Riñón. 

Por consiguiente, es conveniente tener una orientación sobre cómo funciona nuestra anatomía para posteriormente poder adaptar la alimentación a nuestras necesidades. Este conocimiento se puede adquirir mediante lecturas de libros de MTC o ya, de forma más precisa, a través de profesionales de la MTC. 

Si deseas ampliar tus nociones sobre MTC y alimentación, te recomiendo la lectura de Alquimia Culinaria, 200 recetas saludables adaptadas a la MTC. 

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2 Comentarios

  1. Beatriz

    Hola, leo en tu libro”alquimia Culinaria” que la sal tiene una naturaleza fría, lo cual me confunde…
    siempre pensé que la sal es yang…y q sí salo algo demasiado me calentaré y contraeré en exceso.
    Gran trabajo el de tu libro!! muchas gracias!!

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    • CMB

      Hola Beatriz!
      La sal y el sabor salado en general es de naturaleza Yin, por lo que el exceso de sal en el organismo hace que lo enfríe y, entre otros, debilite los huesos. En la página 91 del libro puedes encontrar información del efecto de los sabores. La sal se ha utilizado desde la Edad de Bronce, para conservar el pescado y también la carne mediante el proceso de salazón. Se dice del proceso de salazón que deshidrata el alimento para conservarlo mayor tiempo, si lo traducimos a la Medicina China, la sal, al ser de naturaleza Yin, tiene tendencia a crear materia, a materializarse (frente al concepto de Yang que es más efímero), así pues la sal atrae a la humedad (que también es Yin), la materializa en más sal en este caso y, al ser de naturaleza Yin y por tanto Fría, evita que el alimento se caliente y proliferen las bacterias que suelen necesitar un entorno de calor y humedad para expandirse. Se cree que fue la cultura china la que utilizó por primera vez este sistema en el 3000 A.C.
      Espero haberte sido de ayuda!

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